JAVIER LLINARES. Cuando se realizan cambios importantes en las organizaciones, es imprescindible contar con alguien que ayude a que ese cambio realmente se produzca. Un potenciador del cambio es aquel que debe conseguir que lo planificado realmente ocurra.

¿Para qué?

Para conseguir vencer la resistencia al cambio, que es algo natural y que necesita ciertos empujones para conseguirlo.

¿Por qué?

Porque si no hay nadie que se preocupe en que las cosas ocurran, rara vez esas cosas ocurren.

¿Cuando?

Cuando realmente sea importante alcanzar objetivos y obtener resultados.

¿Cómo?

Gestionando las relaciones. Estando vigilante a la evolución del proyecto o el alcance de los objetivos. Dinamizando y fomentando al equipo.

Un tema interesante relacionado con esto: el concepto Risk appetite (“hambre de riesgo”), para tener en cuenta hasta qué nivel de riesgo una organización está dispuesta a aguantar.