Cuando las personas estamos ya completamente conectadas a través de Internet, la 4ª Revolución Industrial va a hacer lo mismo con todas las cosas. Si queremos saber dónde se localiza un objeto (transporte, seguridad, etc.), o saber en qué estado de conservación o funcionamiento se encuentra (fabricación, rendimiento, mantenimiento, …), o, a otro nivel, determinar el estado de la salud de las personas, animales o plantas, podemos aplicar sensores que informen a los servicios encargados de su mantenimiento o atención y así actuar oportunamente.

Muchos más ejemplos encontraremos si soltamos la imaginación, porque es muy sencillo de entender (tal vez algo más complicado de implementar). Efectivamente, consiste en implantar a los objetos sensores que permiten determinar magnitudes físico-químicas variables y emitir señales que, vía Internet, conectan con los servidores donde se procesa la información y se toman las decisiones, de forma automática o mediante la deliberación de personas.

En la imagen presentamos un esquema donde se muestra la aplicación de tecnología de Internet de las Cosas en los procesos de fabricación y suministro de productos.

IoT: Cadena de Suministro

IoT: Cadena de Suministro